Sinopsis:
La obra finalmente no es sobre un joven en una silla de ruedas, a quien llamaríamos de manera fácil, rápida y superficial y teñidos de una falsa y aseguradora compasión burguesa, “discapacitado”. La obra es sobre la silla de ruedas. Y al decir esto digo también: la obra es sobre la diferencia, sobre las ideas preconcebidas y los preconceptos sobre la diferencia. La obra me habla sobre lo otro. Sobre el ser “extranjera” en su propia casa, en su propia tierra. Sobre la condición de exilio que se puede sentir sin haber salido del 1er seno que nos acoge: el seno familiar.
En la medida en que la obra avanza vamos descubriendo a cada miembro de la familia con sus propias “discapacidades”, “socialmente aceptables”, y/o bien ‘comprensibles’: imposibilidad afectiva, pérdida de memoria, compulsión al habla, ceguera y negación… Descubrimos cómo cada unx va ‘leyendo’ a Branco - y a lxs otrxs – desde su propia ‘discapacidad’, desde su propio lugar “aceptado socialmente” en el mundo. Vergüenza, amor, piedad, frialdad, invisibilización…
¿Cuántos Brancos hay en el texto? Tantos como miradas “extranjeras” caerán sobre él y tratarán de definirlo desde su propia extranjería, desde la frontera de la expulsión de ese país llamado “normalidad”.